Lizzy
Poeta adicto al portal
Tras el silencio de las tinieblas
con la soledad que me envuelve,
veo tu silueta sobre magnolias
que me insinúan a abrazarte.
Tu voz susurra en mis oídos
una tenue canción que me desliza,
tu aliento me inunda del aroma de tu piel
que me llevan a soñarte.
Tus manos se elevan junto a mi
transportándome al universo
colmado en estrellas de frenesí
que me desvisten al pensarte.
Tus acrisolados labios derriten
el hielo de las níveas colinas,
e inundan los suelos pantanosos.
¡Oh Dios! no dejo de ilusionarte.
Estás tan cerca, tan dentro de mí,
y te siento tan lejos.
¡Oh mi numen! si estuvieras aquí.
con la soledad que me envuelve,
veo tu silueta sobre magnolias
que me insinúan a abrazarte.
Tu voz susurra en mis oídos
una tenue canción que me desliza,
tu aliento me inunda del aroma de tu piel
que me llevan a soñarte.
Tus manos se elevan junto a mi
transportándome al universo
colmado en estrellas de frenesí
que me desvisten al pensarte.
Tus acrisolados labios derriten
el hielo de las níveas colinas,
e inundan los suelos pantanosos.
¡Oh Dios! no dejo de ilusionarte.
Estás tan cerca, tan dentro de mí,
y te siento tan lejos.
¡Oh mi numen! si estuvieras aquí.