ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te siento
a una distancia mía.
Tan cerca como la sombra
al medio día
En la postrera quietud
me preguntas que si te amo,
si hay en el velo de tus manos mariposas
en el cantar de tu andar hay una rosa
naufrago en el puerto de tus besos
Y en el aroma
se asoma la fragancia sutil
del alma blanca.
Se oye el trinar
de una paloma mensajera,
es la primera
marejada en la oceánica
frescura de tus ojos.
En la voz de tu mirada se reposa
una simple y banal facinerosa,
que entre sonrisas y entre prosas
el alma en pedazos la destroza
Arrimando el corazón en un blindaje,
en la postrera luz eres quimera,
el alma se anida en un celaje
imposible en la niña mañanera