darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me suspendo en el ADN de tus cabellos,
me duermo en las moléculas sutiles de tu aroma.
Abriga tu respiro un locuaz destello,
son tus labios los que mi ánima arroba.
Melanina que le da vitalidad y color a tus ojos,
cuelgo en tu código ultragenético,
enterneces mis pensamientos.
Conjuro fatal que me arranca un recuerdo angélico.
Te acercas y no te siento,
abstraes la distancia
y me condenas a razonar en lagunas mentales.
Te alejas y te percibo,
me distraes con tu fragancia.
No deseo terminar esta composición o poema,
ya no quedan palabras ni sensaciones inefables,
me tienes en un profundo dilema;
quizás de este amor yo sea el gran culpable.