Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Cuando se me pare el corazón
y sepas que es definitivo,
me gusta pensar,
que aún así,
me harás el último boca-a-boca
con la intensidad del rayo incesante,
y luego te erguirás sobre tus piernas,
como sobre columnas hercúleas,
desafiando a la vida a los combates,
guardándote las lágrimas, ya secas,
como un cristal donde mirarte
cuando necesites que los recuerdos
sean chispas que, sin quemarte,
despierten esa alocada sonrisa
donde hoy, aun puedo bañarme.
y sepas que es definitivo,
me gusta pensar,
que aún así,
me harás el último boca-a-boca
con la intensidad del rayo incesante,
y luego te erguirás sobre tus piernas,
como sobre columnas hercúleas,
desafiando a la vida a los combates,
guardándote las lágrimas, ya secas,
como un cristal donde mirarte
cuando necesites que los recuerdos
sean chispas que, sin quemarte,
despierten esa alocada sonrisa
donde hoy, aun puedo bañarme.