Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Es la tarde y caliente,
la ensoñación
puede ser una
caja de estrellas
para navegar,
sueño crepuscular
que salió del mar.
Tu boca húmeda,
tu sonrisa,
el sol brilla aún
sobre la arena,
pero se ve
la luna,
sus hilos de
plata difuminan
el negro de tus ojos,
las algas en
ondulante calma
mantienen el olor de
la arcilla fina del mar.
Aves de vuelo
inesperado me sorprenden,
incertidumbre de un
futuro próximo,
las caricias en mi memoria,
se vuelve a
generar el recuerdo
con la complicidad
del tiempo.
Amar un horizonte
con una belleza ilimitada,
pienso, el espíritu
está dispuesto,
pero la mente
está confundida.
la ensoñación
puede ser una
caja de estrellas
para navegar,
sueño crepuscular
que salió del mar.
Tu boca húmeda,
tu sonrisa,
el sol brilla aún
sobre la arena,
pero se ve
la luna,
sus hilos de
plata difuminan
el negro de tus ojos,
las algas en
ondulante calma
mantienen el olor de
la arcilla fina del mar.
Aves de vuelo
inesperado me sorprenden,
incertidumbre de un
futuro próximo,
las caricias en mi memoria,
se vuelve a
generar el recuerdo
con la complicidad
del tiempo.
Amar un horizonte
con una belleza ilimitada,
pienso, el espíritu
está dispuesto,
pero la mente
está confundida.
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