El café de la mañana
nunca me dice gran cosa
tampoco tu cariñana
que no te oculta, preciosa.
Esos velos trapaceros
junto con tanto ropaje
no son sabios justicieros
para este amor y potaje.
Aunque estés en el convento
el viento trae tu aroma.
Hoy canto fuerte y contento
a tu faz que ya se asoma.
Nunca serás religiosa
ni yo augusto caballero.
Para mi serás la diosa
que brilla en mi candelero.
Hoy, por fin, te recupero.
Tumbaré trabas y puertas
sin tomar queja, ni pero,
ni las palabras desiertas.
Ya que me has enamorado
con ese mirar candente.
Aunque el clero este azorado
hoy te cantaré estridente.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd∴
Nada esta escrito... aún.
Deuteronomio 32:35
Mía es la venganza y la retribución.
Al tiempo señalado el pie de ellos
se moverá con inseguridad,
porque cercano está el día de su desastre,
y los sucesos ya listos para ellos de veras se apresuran.
Nada esta escrito... aún.
Deuteronomio 32:35
Mía es la venganza y la retribución.
Al tiempo señalado el pie de ellos
se moverá con inseguridad,
porque cercano está el día de su desastre,
y los sucesos ya listos para ellos de veras se apresuran.