Ayer en mi mente tan clara
ayer en mi pecho tan frío,
busque en el cielo la calma
busque en mi vida el martirio.
Recordarla por que no pude olvidarla,
soñarla porque no pude amarla,
desearla porque nunca fue mía,
poner en un baso su alma y la mía
De miedo me tape el rostro;
pero aun veía sus ojos en mi mente.
Toda esa alegría que me lleno de asombro,
toda esa ternura que tal ves me dió la muerte.
Lo último que me queda decir,
es que estoy seguro de que Lourdes me ama.
pero yo no pude predecir,
que el enamorado era mi alma.
gracia allemF