Carlos R. Ruiz González
Poeta asiduo al portal
Amor líquido
El amor que por rutina se descuida,
El amor que por rutina se descuida,
con el tiempo simplemente se evapora;
su penumbra se transforma en nube y llora.
su penumbra se transforma en nube y llora.
Al soplar el fuerte viento es alejada;
con los ojos cristalinos va dejando la alborada,
impregnada en su despido del perfume de la flora.
con los ojos cristalinos va dejando la alborada,
impregnada en su despido del perfume de la flora.
Convertida en aguanieve, al llegar a las montañas,
filtra y cura suavemente el dolor de sus heridas.
El proceso mineral fortalece y purifica su esperanza.
filtra y cura suavemente el dolor de sus heridas.
El proceso mineral fortalece y purifica su esperanza.
Internada en la oscuridad, medita el bien por las mañanas;
e implorando a viva voz, sea escuchada su alabanza;
rescatando lo mejor de su interior, mientras avanza.
e implorando a viva voz, sea escuchada su alabanza;
rescatando lo mejor de su interior, mientras avanza.
Busca libremente a su destino, en la furia del caudal,
a un amor eterno y cristalino, que lo salve del invierno,
que lo puede congelar. Su único deseo es fluir al manantial.
a un amor eterno y cristalino, que lo salve del invierno,
que lo puede congelar. Su único deseo es fluir al manantial.
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