Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
me miro en el espejo y me río de mí
y dentro del espejo
mi otro yo
-el que no veo a diario-
se burla de mí
me miro en el espejo
y descubro con asombro
que ése que me mira asombrado
no es ese yo, que yo me siento ser
ése, es más feo
más viejo
y siento -si lo veo-
que no es ese yo
que yo quisiera ser
me miro en el espejo
y pienso que los espejos
son la peor pendejada
que se pudo inventar
¡un peso!
¡un centavo!
no daría yo por un espejo...
y en aires de coherencia
me retiro enfadado
y miro hacia otro lado
para que el yo que adoro
el que amo
el que me gusta ser
se quede tan mimado como siempre
detrás de mi pupila maliciosa
que gusta de mirar a todo mundo
con todos los defectos resaltados
a pesar de sus esfuerzos
por escudarse en marcas y aderezos
para andar por la vida
tan vanidosamente, como yo.
y dentro del espejo
mi otro yo
-el que no veo a diario-
se burla de mí
me miro en el espejo
y descubro con asombro
que ése que me mira asombrado
no es ese yo, que yo me siento ser
ése, es más feo
más viejo
y siento -si lo veo-
que no es ese yo
que yo quisiera ser
me miro en el espejo
y pienso que los espejos
son la peor pendejada
que se pudo inventar
¡un peso!
¡un centavo!
no daría yo por un espejo...
y en aires de coherencia
me retiro enfadado
y miro hacia otro lado
para que el yo que adoro
el que amo
el que me gusta ser
se quede tan mimado como siempre
detrás de mi pupila maliciosa
que gusta de mirar a todo mundo
con todos los defectos resaltados
a pesar de sus esfuerzos
por escudarse en marcas y aderezos
para andar por la vida
tan vanidosamente, como yo.
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