prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te amo a la medida que está nevando.
Es de día, y la nieve se vuelve agua sucia.
No te asustes, espera la noche,
que por la mañana todo será blanco.
Duerme tranquila y déjame cubrirte de besos fríos.
Si quieres, serás mi calle virgen de invierno,
que no tiene huellas de pasos,
mi calle donde el viento hace olas
en esa playa vertical, de cada árbol,
mi calle como una sonrisa de la tierra
hacia la luna.
Duérmete, y déjame morderte con un rió
que nunca hiele, de esperanza.
Es de día, y la nieve se vuelve agua sucia.
No te asustes, espera la noche,
que por la mañana todo será blanco.
Duerme tranquila y déjame cubrirte de besos fríos.
Si quieres, serás mi calle virgen de invierno,
que no tiene huellas de pasos,
mi calle donde el viento hace olas
en esa playa vertical, de cada árbol,
mi calle como una sonrisa de la tierra
hacia la luna.
Duérmete, y déjame morderte con un rió
que nunca hiele, de esperanza.