A la sonata de la armonía del mundo,
Son los cantos de princesas presas,
De rosas secas por tanto calor
Como las aves carroñeras que sin gracia vuelan
Son los hombres de mi época,
Es su dinero migajas de cazadores de personas,
Y su vida la comedia eterna de las estrellas,
Mujeres que son dignas de proezas,
Aúllan cual lobas en luna llena,
Reinas vueltas sirvientas,
Amantes que ríen sin comida en la mano,
Son sus encuentros intentos de huir de lo mundano,
Hijos que amaron a sus madres,
Son presos de caprichos matrimoniales,
Amores que sobrepasan a la muerte,
Estan perdidos en la noche,
Sin ser vistos ni criticados,
Y la muerte misma que nos visita cada día,
Nos besa en recuerdos,
De los que alguna vez vivieron en nuestros sueños,
La vida simplemente avanza,
Sin saber de llantos y amores,
Solo camina hasta su fin,
Pues somos pasajeros
Del sueño de la existencia,
Que disfrutan el paisaje,
Aman sus tardes y lloran sus noches,
Somos amor y guerra,
Somos, el cáncer de la tierra ..
Son los cantos de princesas presas,
De rosas secas por tanto calor
Como las aves carroñeras que sin gracia vuelan
Son los hombres de mi época,
Es su dinero migajas de cazadores de personas,
Y su vida la comedia eterna de las estrellas,
Mujeres que son dignas de proezas,
Aúllan cual lobas en luna llena,
Reinas vueltas sirvientas,
Amantes que ríen sin comida en la mano,
Son sus encuentros intentos de huir de lo mundano,
Hijos que amaron a sus madres,
Son presos de caprichos matrimoniales,
Amores que sobrepasan a la muerte,
Estan perdidos en la noche,
Sin ser vistos ni criticados,
Y la muerte misma que nos visita cada día,
Nos besa en recuerdos,
De los que alguna vez vivieron en nuestros sueños,
La vida simplemente avanza,
Sin saber de llantos y amores,
Solo camina hasta su fin,
Pues somos pasajeros
Del sueño de la existencia,
Que disfrutan el paisaje,
Aman sus tardes y lloran sus noches,
Somos amor y guerra,
Somos, el cáncer de la tierra ..