prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
No puedo sacar el amor de la cocina
desde que te fuiste
me hablan los platos vacíos de tus manos
y esas copas de cristal en la oscuridad
que limpian el polvo con los brillos
de por si
lo hacen para recordarme de tu sonrisa
cambié la madera de esas ventanas
que de tanto llorar sobre ellas
mirando a lo lejos
a ver si venias
creían que mis dedos eran los raíces
y no te cuento
de las frutas ciegas
que tiemblan cada vez que escuchan mis pasos
esperando tus mordiscos
no te cuento
que hay veces que los muros
escupen mi sombra
no te lo cuento
me lo he prometido que no
pero la cabecera de la cama
y con las plumas de la almohada
hacen un pájaro
que me canta de ti cada noche.
desde que te fuiste
me hablan los platos vacíos de tus manos
y esas copas de cristal en la oscuridad
que limpian el polvo con los brillos
de por si
lo hacen para recordarme de tu sonrisa
cambié la madera de esas ventanas
que de tanto llorar sobre ellas
mirando a lo lejos
a ver si venias
creían que mis dedos eran los raíces
y no te cuento
de las frutas ciegas
que tiemblan cada vez que escuchan mis pasos
esperando tus mordiscos
no te cuento
que hay veces que los muros
escupen mi sombra
no te lo cuento
me lo he prometido que no
pero la cabecera de la cama
y con las plumas de la almohada
hacen un pájaro
que me canta de ti cada noche.
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