LuKaS
L'enfant terrible
Clama mi nombre el vacío,
en lo profundo del abismo,
tus besos serenos que me saben a esquivo,
manchan de negro en mi alma.
Calma, calma, calma!
Inmortaliza mi nombre en tus estrofas,
poema de calamidad vorácea,
descendiente de las rocas que erigieron la terraza,
de la catedral antigua donde sonaba,
el repicar de la vieja campana,
cuando el reloj daba las doce.
Serena, de alma piadosa sin roce,
malvada, ojos de fuego, brote de azufre,
salida del mismísimo haverno;
sufrimiento eterno de los torpes,
que osaron desobedecer tus órdenes.
Maldita víbora de los infiernos,
el mismo Hades teme tu nombre.
Qué me has hecho?
Ya no encuentro dónde,
recobrar el aliento,
de letales momentos,
que me apuñalaron.
Seré paciente esta noche,
expectante por momentos,
de oir tu llamado,
para salir en busca de tus golpes.
en lo profundo del abismo,
tus besos serenos que me saben a esquivo,
manchan de negro en mi alma.
Calma, calma, calma!
Inmortaliza mi nombre en tus estrofas,
poema de calamidad vorácea,
descendiente de las rocas que erigieron la terraza,
de la catedral antigua donde sonaba,
el repicar de la vieja campana,
cuando el reloj daba las doce.
Serena, de alma piadosa sin roce,
malvada, ojos de fuego, brote de azufre,
salida del mismísimo haverno;
sufrimiento eterno de los torpes,
que osaron desobedecer tus órdenes.
Maldita víbora de los infiernos,
el mismo Hades teme tu nombre.
Qué me has hecho?
Ya no encuentro dónde,
recobrar el aliento,
de letales momentos,
que me apuñalaron.
Seré paciente esta noche,
expectante por momentos,
de oir tu llamado,
para salir en busca de tus golpes.