Meigo
Poeta Reconocido
Carta lejana
Querida y lejana soñadora:
Aquí,
la capital aprieta sus dientes en los bordillos,
derrocha el pan diario a diario,
Salpica las rotondas como pequeños oasis,
como pequeños maniquís de primavera.
Aquí,
la capital decolora a los mimos del retiro,
tropieza dos veces en la M-30
y los vagones parecen ataúdes,
cada vez más barnizados.
Aquí,
el kilómetro cero te hace lejana,
nadie grita por amor,
pero gritan
Pd: No mires la noche recordándome,
aquí,
el cielo se cubre con vergüenza.
Querida y lejana soñadora:
Aquí,
la capital aprieta sus dientes en los bordillos,
derrocha el pan diario a diario,
Salpica las rotondas como pequeños oasis,
como pequeños maniquís de primavera.
Aquí,
la capital decolora a los mimos del retiro,
tropieza dos veces en la M-30
y los vagones parecen ataúdes,
cada vez más barnizados.
Aquí,
el kilómetro cero te hace lejana,
nadie grita por amor,
pero gritan
Pd: No mires la noche recordándome,
aquí,
el cielo se cubre con vergüenza.