Rosario de Avellaneda
Poeta recién llegado
Benditos sean los muertos
Benditos sean los muertos
que posan su melancolía
sobre ataúdes inciertos.
Un ramo de mustia agonía
los mantiene despiertos
cuando fallece la luz del día.
Lejos muy lejos de la vida
ellos recogen flores
para sanar la sangrante herida.
Y entre tantos dolores
con la pena hendida,
recuerdan a sus amores.
Oscuro cariño putrefacto
entre llanto se vierte
por su huesudo tacto.
Esa será también mi suerte
al firmar con sangre el pacto
que me llevará a la muerte.
Diego Riofrío Vivanco
Poema extraido del poemario "Poemas para un Funeral"
2012
Poema extraido del poemario "Poemas para un Funeral"
2012
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