Affer
Poeta recién llegado
Enlazados los dedos en la nuca, entre el pelo
cabeza derrotada, ojos cerrados.
Las olas vienen y van
rompen al capricho del viento
playas sin arena
bruma que ennegrece el párpado.
Tras el velo silente
su delicadeza ilumina el caer del sol,
mientras los vencedores
ajenos a su gracia guardan los enseres.
Sus simientes corren juguetonas
bajo las hiedras trepadoras,
lo cubren todo, emergente mosaico de orgasmos.
Calor de respiración compartida
en sus nidos de complicidad,
juntan sus rizos frente a la hoguera.
Risas
inundan el aire,
inalcanzable, lejano.
Como las melodías de sonatas
embelesando en el lecho de los elegidos.
cabeza derrotada, ojos cerrados.
Las olas vienen y van
rompen al capricho del viento
playas sin arena
bruma que ennegrece el párpado.
Tras el velo silente
su delicadeza ilumina el caer del sol,
mientras los vencedores
ajenos a su gracia guardan los enseres.
Sus simientes corren juguetonas
bajo las hiedras trepadoras,
lo cubren todo, emergente mosaico de orgasmos.
Calor de respiración compartida
en sus nidos de complicidad,
juntan sus rizos frente a la hoguera.
Risas
inundan el aire,
inalcanzable, lejano.
Como las melodías de sonatas
embelesando en el lecho de los elegidos.