darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hedor que destroza el espacio,
caja de sanguijuelas,
aspiras un aire saturado de dolor,
te alimentas de sufrimientos;
caminas hacia la muerte.
Piensas basura,
ideas satánicas nos satisfacen
de desdén,
pensar en el amor es igual
que pensar en un indómito tedio
que te corroe día a día.
Miras con altivez
y destrucción a todo ser
y lo condicionas a tus impulsos siniestros,
es el estigma que nos identifica
en nuestro pequeño averno.
Una vorágine de fuego
nos devora cada vez,
deseamos alcanzar la felicidad eterna,
hierven nuestras emociones
y se consumen en un ijar real.
Detrás de una sonrisa sarcástica existe un erebo.
¿Por qué solo miramos el horizonte
sin preguntarnos que hay más allá?
En conclusión todos somos unos pequeños demonios.