Hojas de árbol satinadas
de mil ceras orientales
inundan con sus fragancias
mis largas noches nupciales.
Y yo sigo enamorado
de esos aromas sutiles,
que al evocar tu pasado
tiñen tus ojos de añiles.
Una perlita de cera
se desliza por tu frente,
y esa perla se recrea
con tu reposo indolente.
Un amor apasionado
que todavía retiene
nuestro espacio constelado
con estrellas relucientes.
No importa el tiempo que pasa,
no tengo miedo a la muerte,
con sólo mirar tu cara
yo no sé más que quererte.
Vicente Moret Bonillo, Churrete.
de mil ceras orientales
inundan con sus fragancias
mis largas noches nupciales.
Y yo sigo enamorado
de esos aromas sutiles,
que al evocar tu pasado
tiñen tus ojos de añiles.
Una perlita de cera
se desliza por tu frente,
y esa perla se recrea
con tu reposo indolente.
Un amor apasionado
que todavía retiene
nuestro espacio constelado
con estrellas relucientes.
No importa el tiempo que pasa,
no tengo miedo a la muerte,
con sólo mirar tu cara
yo no sé más que quererte.
Vicente Moret Bonillo, Churrete.