abcd
Poeta adicto al portal
Cien turquesas
bosques de palmas,
aeroplanos que hablan sin compás.
Los amigos de mi tristeza.
Un jinete llamado papel,
un recuerdo que era nada,
una lágrima muerta que volvía noche
a la esfera del nudo en que me ahorcaba
dos poemas atrás.
El abrazo,
quise ser un cienpies.
¿Por qué yo?
Ella tiembla,
quise ser un enano gigante en su fiebre.
De a poco comprendo,
las palabras están malditas,
son llantos en rocas,
son el silencio que dibuja tu ausencia.
¿Por qué no se destruye el tiempo?
Lejos,
tan lejos estoy de tu dolor.
Y aún te extraño.
bosques de palmas,
aeroplanos que hablan sin compás.
Los amigos de mi tristeza.
Un jinete llamado papel,
un recuerdo que era nada,
una lágrima muerta que volvía noche
a la esfera del nudo en que me ahorcaba
dos poemas atrás.
El abrazo,
quise ser un cienpies.
¿Por qué yo?
Ella tiembla,
quise ser un enano gigante en su fiebre.
De a poco comprendo,
las palabras están malditas,
son llantos en rocas,
son el silencio que dibuja tu ausencia.
¿Por qué no se destruye el tiempo?
Lejos,
tan lejos estoy de tu dolor.
Y aún te extraño.