Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡De pronto el cielo se empezó a caer!
¡Caían las estrellas oscuras como rocas!
¡La luna en pedazos, entre las aguas embravecidas
del furioso mar se perdió!
¡La lluvia se volvió gotas de fuego!
Destruyendo praderas y bosques,
convirtiendo en un infierno a la tierra;
los volcanes mostraron su poderío,
en grandes fumarolas de ceniza,
oscureciendo al día y contaminado
el oxigeno para toda criatura terrenal.
¡El mar se desbordo en grandes marejadas,
de 100 pies de altura, invadiendo toda tierra firme
y sofocando los grandes fuegos forestales;
aniquilando sin compasión todo ser vivo.
Ya nada queda en el gran planeta llamado tierra;
se destruyeron las naciones, los grandes poderosos;
¡Sólo destrucción!..¡Desolación! En un mundo
sin alma y corazón...¡De pronto! En un montículo,
apartado de la planicie, una pequeña flor blanca
y un pequeño pájaro son la señal de vida.
A lo lejos en un gran cerro un par de mendigos,
hambrientos y desharrapados,acompañados de
dos mujeres humildes,una delgada y la otra gordilla,
en la tierra buscando vida están;
ellos olvidando todo el desastre que la naturaleza,
les azoto, sin control se enfrascan en una lucha de poder.
Ellas, con gran premura, buscando alimento van;
Y de pronto sólo se escucha un murmullo entre varones;
¨Yo escojo la delgada es mucho mejor y trabaja más¨.
No eso no es justo-"Dice el otro"-TU escoges lo mejor.
-Claro porque soy el líder-"Le responde al fin"-.
Y vuelve la discusión.- Las damas sin prestar atención,
buscando refugio para ese gélido invierno y la hambruna,
sólo voltean y con gran desilusión aciertan a decir:
Sino olvidamos nuestros placeres, termina-remos siendo,
polvo de muerte y ninguno ganara nada.
Aún en desgracia el ser humano, es esclavo de sus malos
hábitos.
Olvidando que sólo son una especie en extinción,sólo
les importa saber quien será el líder para tener lo mejor,
olvidando que el mundo fue destruido por la ambición
de los poderosos. ¡No olvidemos que somos seres,
indefensos ante la furia de la naturaleza!.
¡Caían las estrellas oscuras como rocas!
¡La luna en pedazos, entre las aguas embravecidas
del furioso mar se perdió!
¡La lluvia se volvió gotas de fuego!
Destruyendo praderas y bosques,
convirtiendo en un infierno a la tierra;
los volcanes mostraron su poderío,
en grandes fumarolas de ceniza,
oscureciendo al día y contaminado
el oxigeno para toda criatura terrenal.
¡El mar se desbordo en grandes marejadas,
de 100 pies de altura, invadiendo toda tierra firme
y sofocando los grandes fuegos forestales;
aniquilando sin compasión todo ser vivo.
Ya nada queda en el gran planeta llamado tierra;
se destruyeron las naciones, los grandes poderosos;
¡Sólo destrucción!..¡Desolación! En un mundo
sin alma y corazón...¡De pronto! En un montículo,
apartado de la planicie, una pequeña flor blanca
y un pequeño pájaro son la señal de vida.
A lo lejos en un gran cerro un par de mendigos,
hambrientos y desharrapados,acompañados de
dos mujeres humildes,una delgada y la otra gordilla,
en la tierra buscando vida están;
ellos olvidando todo el desastre que la naturaleza,
les azoto, sin control se enfrascan en una lucha de poder.
Ellas, con gran premura, buscando alimento van;
Y de pronto sólo se escucha un murmullo entre varones;
¨Yo escojo la delgada es mucho mejor y trabaja más¨.
No eso no es justo-"Dice el otro"-TU escoges lo mejor.
-Claro porque soy el líder-"Le responde al fin"-.
Y vuelve la discusión.- Las damas sin prestar atención,
buscando refugio para ese gélido invierno y la hambruna,
sólo voltean y con gran desilusión aciertan a decir:
Sino olvidamos nuestros placeres, termina-remos siendo,
polvo de muerte y ninguno ganara nada.
Aún en desgracia el ser humano, es esclavo de sus malos
hábitos.
Olvidando que sólo son una especie en extinción,sólo
les importa saber quien será el líder para tener lo mejor,
olvidando que el mundo fue destruido por la ambición
de los poderosos. ¡No olvidemos que somos seres,
indefensos ante la furia de la naturaleza!.