Lope
Poeta adicto al portal
Uno sentado en plena obscuridad
sin ver lo que escribo pero lo siento de verdad.
Yo sé que erré en una decisión pasada,
que te hizo mucho daño y no me siento orgulloso para nada.
Mi mente se martiriza por esa esencia
y sé que tú la encuentras en mi presencia.
Sé también que no confía como antes y es normal,
pero quisiera que todo dejara de serlo.
Que no dividiéramos que estuvo bien y que mal,
que regresáramos a antes que dejáramos de serlo.
Quizá es mucho pedir y demasiado rápido,
pero soy paciente, yo sé que lo que hice fue profundo.
Penetré tu corazón y rompí todas tus fronteras,
destruí mis promesas de muchas maneras.
Quizá es un sueño tonto el querer que algo sea lo que algún día fuera,
pero lo que me guardo dentro no lo expreso por afuera.
Y no sé que signifique esto,
pero cada vez que recuerdo ese momento me duele el pecho.
Cada vez que escribo un poema tu nombre trepa las paredes hasta el techo
y tu sentimiento desde entonces lo llevo puesto.
Y es que eres tú la que me saca las sonrisas,
eres tú la dueña de mis palabras.
Eres tú tinta con la que escribo,
eres la fuerza con la que late mi corazón y sigo vivo.
Nunca tuve la oportunidad ni los cojones para decirte…
que te quiero como a ninguna persona,
que eres tan sincera, humilde, libre y fuerte que me impresionas.
Que cada vez que te veo subo al cielo
y no he encontrado una forma para deja de hacerlo.
Me gustan tus miradas y sonrisas precisas,
también tu forma de hablar y la forma en la que piensas.
Que me encanta tu sentido del humor
y que mi corazón hay toneladas de paquetes que llevan tu nombre y dentro llevan amor.
Y sé que quizá es demasiado tarde,
que tú piensas en él todo el día.
También sé que mi corazón arde
y que seguiré soñando con que algún día serás mía.
Sé me olvido decirte que eres mi arte,
que te siento en todas partes.
Que das vueltas en mi cabeza
y porqué no habría de dejarte que lo hagas.
Si me encanta que seas aunque sea una pequeña parte de mi vida,
que tu mirada me alegra la primavera.
Tu sonrisa me calienta en invierno
y en otoño tu pelo florece mis flores.
También eres mi norte, mi horizonte.
Mis recuerdos poco cuerdos,
mis sentimientos, la princesa de mis cuentos,
la dama que he de buscar hasta que muera mi alma.
sin ver lo que escribo pero lo siento de verdad.
Yo sé que erré en una decisión pasada,
que te hizo mucho daño y no me siento orgulloso para nada.
Mi mente se martiriza por esa esencia
y sé que tú la encuentras en mi presencia.
Sé también que no confía como antes y es normal,
pero quisiera que todo dejara de serlo.
Que no dividiéramos que estuvo bien y que mal,
que regresáramos a antes que dejáramos de serlo.
Quizá es mucho pedir y demasiado rápido,
pero soy paciente, yo sé que lo que hice fue profundo.
Penetré tu corazón y rompí todas tus fronteras,
destruí mis promesas de muchas maneras.
Quizá es un sueño tonto el querer que algo sea lo que algún día fuera,
pero lo que me guardo dentro no lo expreso por afuera.
Y no sé que signifique esto,
pero cada vez que recuerdo ese momento me duele el pecho.
Cada vez que escribo un poema tu nombre trepa las paredes hasta el techo
y tu sentimiento desde entonces lo llevo puesto.
Y es que eres tú la que me saca las sonrisas,
eres tú la dueña de mis palabras.
Eres tú tinta con la que escribo,
eres la fuerza con la que late mi corazón y sigo vivo.
Nunca tuve la oportunidad ni los cojones para decirte…
que te quiero como a ninguna persona,
que eres tan sincera, humilde, libre y fuerte que me impresionas.
Que cada vez que te veo subo al cielo
y no he encontrado una forma para deja de hacerlo.
Me gustan tus miradas y sonrisas precisas,
también tu forma de hablar y la forma en la que piensas.
Que me encanta tu sentido del humor
y que mi corazón hay toneladas de paquetes que llevan tu nombre y dentro llevan amor.
Y sé que quizá es demasiado tarde,
que tú piensas en él todo el día.
También sé que mi corazón arde
y que seguiré soñando con que algún día serás mía.
Sé me olvido decirte que eres mi arte,
que te siento en todas partes.
Que das vueltas en mi cabeza
y porqué no habría de dejarte que lo hagas.
Si me encanta que seas aunque sea una pequeña parte de mi vida,
que tu mirada me alegra la primavera.
Tu sonrisa me calienta en invierno
y en otoño tu pelo florece mis flores.
También eres mi norte, mi horizonte.
Mis recuerdos poco cuerdos,
mis sentimientos, la princesa de mis cuentos,
la dama que he de buscar hasta que muera mi alma.
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