Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
El día que tú naciste
una estrella se despistó
en el mapa del cielo
y fue necia a situarse
en el cuadrante prohibido;
morada de agujeros negros.
Cuando vino a darse cuenta
y cruzó fugaz el firmamento,
su estela se quedó atrapada
en las fauces de uno de ellos.
Pero ya era reincidente
este astro atolondrado
En su primer intento
unos meses antes,
un marzo previo a tu diciembre,
la muy novata se apagó
en el mismo instante
en que los ojos de una niña,
que recién venía a la vida,
perdieron su virginidad en el aire.
Así pasaron los años
retraídos en un mundo aparte,
intentando dar respuesta
a tanta mala suerte.
Un día nuestros pasos
fueron a encontrarse,
entre aritmética y literatura
compartiendo adolescencia
en un mismo pupitre
para luego; volver a extraviarse.
Mas hoy como entonces,
vueltas las miradas a cruzarse,
sigue siendo nuestro amor
historia de imposibles
Hermanos en desventura
por las venas nos corre
idéntica la sangre;
incesto de los estigmas
impresos en cada gota
que nos dejó en herencia
aquella estrella muerta.
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