Isabel Miranda de Robles
Poeta que considera el portal su segunda casa
LOS FILOS DEL QUERER
Las lecciones más importantes que el corazón recibe
no solo vienen de los agrios “noes”, también los ‘sies” más dulces.
Cuidado con los filos de la belleza, la dulzura y el querer…
Lo mismo corta la resplandeciente daga de acero
que el borde bravo de una hoja de papel.
No es lo hondo lo que duele
ni la sangre que se vierte lo que asusta,
sino la sorpresa…
El amor es un Dios muy optimista
y un demonio más que inconforme,
por eso, a veces, las palabras limosna y tesoro
caben en una definición misma:
si eres el que amas con una limosna estas contento
y si eres el amado, un tesoro te es insuficiente
¡que perra suerte
que el hambre y el pan
no siempre en la misma boca se encuentren!
Asegúrate de no tenerte que defender
de quien antes mucho has sabido querer
que en el odio que antes fue cariño
hay un tercer filo
que es de mucho poder
porque te conocen tus debilidades
y es tan poco lo que el orgullo
en tu favor podrá hacer.
Nunca te acobardes
ante las cosas negras
esas te dicen de entrada
que vas a tener que inventarte
sextos y séptimos sentidos
para enfrentarlas.
Asústate ante las cosas bellas y claras,
que parece que ante ellas
vamos con las manos a la espalda atadas,
inocentes como recién paridos al alba,
con frio e indefensos
por estar tan necesitados de calor y cariño.
Toda la sabiduría, belleza o bondad del mundo no bastan
para ser feliz
ninguna virtud asegura nada.
Podrás conocer la razón de todas las cosas
en la tierra
y poseer la inteligencia más depurada
y de nada servirte
porque tú no sabes el ser
en que se posen las necesidades de tu alma
que deformaciones traiga,
puedes elegir amoldarte tú ;
pero moldear a alguien
eso es una cruzada,
en el intento
tendrás que reconocer
que entre el querer y el poder
media un abismo;
aquello de que esas dos palabras
tienen un significado mismo
es una de las tantas mentiras piadosas del optimismo.
Podrá haber sabios en todas las materias;
pero en cosas de amores,
me temo que el que te de los mejores consejos
es el que menos ha amado.
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
Las lecciones más importantes que el corazón recibe
no solo vienen de los agrios “noes”, también los ‘sies” más dulces.
Cuidado con los filos de la belleza, la dulzura y el querer…
Lo mismo corta la resplandeciente daga de acero
que el borde bravo de una hoja de papel.
No es lo hondo lo que duele
ni la sangre que se vierte lo que asusta,
sino la sorpresa…
El amor es un Dios muy optimista
y un demonio más que inconforme,
por eso, a veces, las palabras limosna y tesoro
caben en una definición misma:
si eres el que amas con una limosna estas contento
y si eres el amado, un tesoro te es insuficiente
¡que perra suerte
que el hambre y el pan
no siempre en la misma boca se encuentren!
Asegúrate de no tenerte que defender
de quien antes mucho has sabido querer
que en el odio que antes fue cariño
hay un tercer filo
que es de mucho poder
porque te conocen tus debilidades
y es tan poco lo que el orgullo
en tu favor podrá hacer.
Nunca te acobardes
ante las cosas negras
esas te dicen de entrada
que vas a tener que inventarte
sextos y séptimos sentidos
para enfrentarlas.
Asústate ante las cosas bellas y claras,
que parece que ante ellas
vamos con las manos a la espalda atadas,
inocentes como recién paridos al alba,
con frio e indefensos
por estar tan necesitados de calor y cariño.
Toda la sabiduría, belleza o bondad del mundo no bastan
para ser feliz
ninguna virtud asegura nada.
Podrás conocer la razón de todas las cosas
en la tierra
y poseer la inteligencia más depurada
y de nada servirte
porque tú no sabes el ser
en que se posen las necesidades de tu alma
que deformaciones traiga,
puedes elegir amoldarte tú ;
pero moldear a alguien
eso es una cruzada,
en el intento
tendrás que reconocer
que entre el querer y el poder
media un abismo;
aquello de que esas dos palabras
tienen un significado mismo
es una de las tantas mentiras piadosas del optimismo.
Podrá haber sabios en todas las materias;
pero en cosas de amores,
me temo que el que te de los mejores consejos
es el que menos ha amado.
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
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