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Cuéntame qué desdichas trajo el viento
para que tu cabello oscuro y caro
caiga débil, doliente, turbio y raro,
sin primor, sin lirismo, sin acento
y de tu gallardía en detrimento
mientras das a sentir ardiente rosa
al corazón, al pecho, al alma umbrosa
y solitaria por tu sien patina
una lágrima tierna y blanquecina,
hija de tu pupila uliginosa.
Pero no, que su especie y transparencia
hablan sin voz, refieren sin palabras
y atestiguan en estas tierras glabras
el vacío que brota de la ausencia.
Aquel de quien memoras la presencia
junto a cada sonrisa y cada beso
encuéntrase de rudos hombres preso
allende las montañas y los mares,
padeciendo zozobras regulares
mas con su amor por tu belleza ileso.
Como te llora en el silencio hondo,
llóralo tú al amor de las estrellas
y percibe en el canto de miruellas,
en el murmullo armónico y orondo
del gran río sin límite ni fondo,
el timbre que una vez embelesara
la región de tu frente linda y clara,
la melodía que en antiguas noches
mejorase los más lucientes broches
y sobre él la pasión te deparara.
Cuéntame qué desdichas trajo el viento
para que tu cabello oscuro y caro
caiga débil, doliente, turbio y raro,
sin primor, sin lirismo, sin acento
y de tu gallardía en detrimento
mientras das a sentir ardiente rosa
al corazón, al pecho, al alma umbrosa
y solitaria por tu sien patina
una lágrima tierna y blanquecina,
hija de tu pupila uliginosa.
Pero no, que su especie y transparencia
hablan sin voz, refieren sin palabras
y atestiguan en estas tierras glabras
el vacío que brota de la ausencia.
Aquel de quien memoras la presencia
junto a cada sonrisa y cada beso
encuéntrase de rudos hombres preso
allende las montañas y los mares,
padeciendo zozobras regulares
mas con su amor por tu belleza ileso.
Como te llora en el silencio hondo,
llóralo tú al amor de las estrellas
y percibe en el canto de miruellas,
en el murmullo armónico y orondo
del gran río sin límite ni fondo,
el timbre que una vez embelesara
la región de tu frente linda y clara,
la melodía que en antiguas noches
mejorase los más lucientes broches
y sobre él la pasión te deparara.