En lumbre tricé las letras

Invertido

Poeta recién llegado
Allá lejos de mí, cerca de la orilla,
su cabello quebrado cae del dolor,
mientras lloraba buscando alegrías,
fue una lágrima quien la desvaneció.

Portaba un vestido de plata,
lució como la perfecta reina,
pero no supo que el silencio mata,
y una sonrisa se paga en condena.

Aquella que con ojos no quiso ver,
tuvo oídos y se negó a escuchar,
cayó en el rojo y frío desdén,
donde sonreír era un vago sueño más.

Qué le pasó a tu suave rostro?,
acaso el mal tiempo lo arrugó?,
yo siempre supe en el fondo,
que la lejanía no era solución.

Ahora quién te pensará en las mañanas?,
quién va a levantar tu pálida mirada?,
quién no mentirá diciendo que te ama?,
quién le pondrá insomnio a tu almohada.

Quien te extienda la mano lo hará para soltarte,
cuando ilumine usará luz artificial,
y aunque te dé los mil rosales,
toda flor marchita estará.

Si miras atrás verás mi silueta,
pero no llames a nadie porque desapareceré,
la fe está perdida aunque no muerta,
si no comprendes esto voy a fenecer.

No te sientas impotente,
mi paz está a tu merced,
ya que mis deseos no vienen,
los pondré encima del papel.

Desiste si así tú lo quieres,
calla y no te obligaré a hablar,
sólo que cuando me recuerdes,
no pienses en invocarme más.

Antes fuiste pétalo,
hoy no queda nada de ti,
tu sola ya haz marchado,
del único y más grande jardín.
 
Allá lejos de mí, cerca de la orilla,
su cabello quebrado cae del dolor,
mientras lloraba buscando alegrías,
fue una lágrima quien la desvaneció.

Portaba un vestido de plata,
lució como la perfecta reina,
pero no supo que el silencio mata,
y una sonrisa se paga en condena.

Aquella que con ojos no quiso ver,
tuvo oídos y se negó a escuchar,
cayó en el rojo y frío desdén,
donde sonreír era un vago sueño más.

Qué le pasó a tu suave rostro?,
acaso el mal tiempo lo arrugó?,
yo siempre supe en el fondo,
que la lejanía no era solución.

Ahora quién te pensará en las mañanas?,
quién va a levantar tu pálida mirada?,
quién no mentirá diciendo que te ama?,
quién le pondrá insomnio a tu almohada.

Quien te extienda la mano lo hará para soltarte,
cuando ilumine usará luz artificial,
y aunque te dé los mil rosales,
toda flor marchita estará.

Si miras atrás verás mi silueta,
pero no llames a nadie porque desapareceré,
la fe está perdida aunque no muerta,
si no comprendes esto voy a fenecer.

No te sientas impotente,
mi paz está a tu merced,
ya que mis deseos no vienen,
los pondré encima del papel.

Desiste si así tú lo quieres,
calla y no te obligaré a hablar,
sólo que cuando me recuerdes,
no pienses en invocarme más.

Antes fuiste pétalo,
hoy no queda nada de ti,
tu sola ya haz marchado,
del único y más grande jardín.

yo en este momento desmanuzaría cada momento por un silencio es más fácil que cualquier letra vana, saludos y grato leerle
 
orales!!! ta chido, un placer leerle, un abrazo fuerte.
 

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