Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Exquisito soneto el que nos regalas aquí mi estimada Magdalenab, pleno de sensibilidad y encanto. Gracias por este sugerente regalo. Un abrazo y estrellas.
Guayaba madura, te besaría
los labios con infinita dulzura,
uno a uno mis besos contaría
llegando al limite de la locura.
Besos que llegan hasta muy profundo
y despiertan los instintos de mi piel,
devorando en mis besos, al segundo
sabrosa fruta con sabor a miel.
No me detengo a estar sin mi cariño
saboreando gloria de estar contigo,
estar lejos de tu amor…mi castigo.
!Ven, besa mis labios! Amante niño,
quiero sentir el dulzor de caricia,
y tu beso de amor que es mi delicia.
Magdalena
DESGRANARTE
Enamorado estoy de los sonetos, me toca su música sin esfuerzo… y empiezo a recordar bellos secretos… Bolígrafo y papel y no me tuerzo
hasta llegar al corazón del seto… para que vengas a mí… no te fuerzo. Acabo en ti, si empiezo una poesía… eso es locura de amor…es manía…
estar pensando en ti, a todas horas. ¿Que es lo que te hace reír?¿Por qué lloras? ¿Cuanto te acuerdas de mí y a qué hueles?
Macedonia de frutas Dame tus labios como dulces fresas mientras miro tus ojos de aceituna no existe, como tú, fruta ninguna me haces loco de amor, cuando me besas.
Te muerdo los pezones de avellana mientras sorbo, tu zumo de naranja que mis dudas, de amor, aclara y zanja mientras muerdo, sabrosa, tu manzana.
Eres delicioso racimo de uvas que me ofrece sus pétalos de rosas dulces, refrescantes y deliciosas