Roque Meryn
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me agradas cuando te miro de espalda.
Cuando tus perlas dejan ruta en el atardecer.
Me agradas cuando te miro desde aquí.
Porque el lamento se queda conmigo,
en la boca pálida,desechando las tiras de papel
que cubrieron tus senos ayer.
Ojalá llegues con delicadeza a tu destino.
No alteres la travesía con tus pensamientos,
mucho menos el oleaje que cruza por tus pies.
Mantén tu mirada alrededor de tu peinado
no vaya a hacer que en un mal momento
que el viento disipe tu atuendo por completo.
Me agradas cuando te miro de espalda.
Porque así no rozaré tus labios, tu cuello,
ni tocare tu frente con mis manos.
Marcha como acostumbras, ya que el tiempo
no detiene tus movimientos,
ni culmina con tu sonrisa, ni con tu desnudez al final.