LuKaS
L'enfant terrible
Tu boca de savia,
roja, dulce, pulposa.
Tu cuerpo rasgado,
hace gala de su fruto.
El tiempo que hizo,
óleo de salpicaduras,
que a tu piel azotaba,
te marcara en esencia;
haciendo amargos tus labios.
El color no lo has perdido.
Tus partículas diminutas,
aún brillan como el rubí,
cuando el sol las toca.
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