mariamilagros
Poeta recién llegado
Aquel supuesto paraíso, rodeado de espejos verticales, aves enajenadas, con un ruido ensordecedor de fondo, a la vez agradable, el cielo plomizo entre nubes grisáceas, los niños contemplando absolutamente todo lo que ocurría a su alrededor, cuervos aleteando en aquellas puntas de cada espejo, el alma de aquel ser extraño que inunda corazones y mentes de sres débiles, aquel mounstruo que da miedo y asusta, la radiante luna casi no alumbra, agoniza, es de noche, pero aún no tan tarde, no tanto como para destruír aquel ser tan poderoso que aparece y desaparece, va y viene, existe y a la vez no...
Aquel ser casi anónimo, se oculta entre cada árbol en el que se apoyan los espejos, misteriosamente momifica cada movimiento de los dos niños, es casi absurdo, pero se apodera de todo a su paso, centímetro a centímetro, algunos en otro mundo le llaman "soledad", aquel raro ser, que va vestido de negro, lleva traje ya que es mujer, aún así de una fuerza superior casi absoluta, pues penetra en los lugares a apoderarse de todo lo bueno y lo alegre, le gusta ser callada y más aún, no habla. Y es ahí donde en cada palabra no dicha acentúa su maldad, es ahí que cuando alguien la quiere contemplar, estremece!.
Aquel ser casi anónimo, se oculta entre cada árbol en el que se apoyan los espejos, misteriosamente momifica cada movimiento de los dos niños, es casi absurdo, pero se apodera de todo a su paso, centímetro a centímetro, algunos en otro mundo le llaman "soledad", aquel raro ser, que va vestido de negro, lleva traje ya que es mujer, aún así de una fuerza superior casi absoluta, pues penetra en los lugares a apoderarse de todo lo bueno y lo alegre, le gusta ser callada y más aún, no habla. Y es ahí donde en cada palabra no dicha acentúa su maldad, es ahí que cuando alguien la quiere contemplar, estremece!.