Marqué esta línea
con un verso
anoche,
recostado a tu espalda,
mientras leía
de tu respiración
la breve melodía
de los susurros.
Desesperado
busqué en vano
esa palabra tierna,
la caricia,
la lágrima o la risa.
Tesoros
sin palabras
que expiasen
el soplo de mi voz
en cada suspiro.
con un verso
anoche,
recostado a tu espalda,
mientras leía
de tu respiración
la breve melodía
de los susurros.
Desesperado
busqué en vano
esa palabra tierna,
la caricia,
la lágrima o la risa.
Tesoros
sin palabras
que expiasen
el soplo de mi voz
en cada suspiro.