frank c.
Poeta adicto al portal
De un solitario silencio de mi guitarra dormida
se aparece un alma en pena llorando en la lejanía
y llora, llora quedito, pidiéndome que le cante
un par de versos de amor, un par de rimas distantes.
Que le cuenten que la quiero aun que el amor sea de lejos,
las notas de mi guitarra serán un millón de besos
Será como una caricia que atraviese la distancia
que nos arranque un suspiro y reviva la esperanza.
y conmovido yo escucho la voz es mi pensamiento
es el recuerdo de aquella que me robo el sentimiento,
no es un alma la que llora, soy yo el que llora quedito
cantando con mi guitarra te grito ¡te necesito!.
Escucha esta canción nacida del corazón.
Escúchala en el eco de mi desesperación,
o en el viento que se lleva este romántico canto,
recordándote por siempre mi pedacito de encanto.
se aparece un alma en pena llorando en la lejanía
y llora, llora quedito, pidiéndome que le cante
un par de versos de amor, un par de rimas distantes.
Que le cuenten que la quiero aun que el amor sea de lejos,
las notas de mi guitarra serán un millón de besos
Será como una caricia que atraviese la distancia
que nos arranque un suspiro y reviva la esperanza.
y conmovido yo escucho la voz es mi pensamiento
es el recuerdo de aquella que me robo el sentimiento,
no es un alma la que llora, soy yo el que llora quedito
cantando con mi guitarra te grito ¡te necesito!.
Escucha esta canción nacida del corazón.
Escúchala en el eco de mi desesperación,
o en el viento que se lleva este romántico canto,
recordándote por siempre mi pedacito de encanto.