Hojas de otoño que se regalan al viento,
brisas frescas de inesperadas respuestas
carecéis de lógica envueltas en tierra
tan cálidas como su rozagante nacimiento.
¿A caso no oís al pájaro cantar
y en su agitado corazón resondrar
las palabras que hoy tienden acallar?
Ansioso de avanzar extiende sus alas,
cierra los ojos dispuesto a volar
siendo libertad lo que desea encontrar
en el cielo que pronto lo atrapará.
S.I.P.M