Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Ni el aroma de las flores
que penetra suavemente
por todos los rincones
de mi cuerpo
en los días de verano
cuando atardece el día
y la noche está al llegar,
placentera, tranquila.
Ni la misma noche,
que en esos días
me trae el descanso,
que es del guerrero el sustento,
y del que no lo es tanto,
la tregua
en que se convierte la vida
entre sueños.
Ni aún los mismos sueños,
ni de los sueños
las fantasías de colores,
ni de los colores el matiz,
ni del matiz los colores
que no sean blanco ni negro.
¡Que no!
Que si me faltas tú
nada quiero.
que penetra suavemente
por todos los rincones
de mi cuerpo
en los días de verano
cuando atardece el día
y la noche está al llegar,
placentera, tranquila.
Ni la misma noche,
que en esos días
me trae el descanso,
que es del guerrero el sustento,
y del que no lo es tanto,
la tregua
en que se convierte la vida
entre sueños.
Ni aún los mismos sueños,
ni de los sueños
las fantasías de colores,
ni de los colores el matiz,
ni del matiz los colores
que no sean blanco ni negro.
¡Que no!
Que si me faltas tú
nada quiero.