Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caminaba por la playa
en aquella tarde.
Mi traje de baño hacía juego con el color del sol.
Brillaba mi piel morena entre destellos.
Y mi pelo suelto jugaba con el viento.
De pronto apareciste tú.
Tu cuerpo semejante a una escultura
esculpida con tus músculos.
Tu atractiva sonrisa
blanqueaba tus dientes.
Y tu cuerpo cobrizo...
no paraba de mirarlo.
Nuestras miradas se cruzaron
y no sé en que momento
la plática fluyó entre sonrisas picaras.
Así nos tomó la tarde
en un crepúsculo solitario.
De pronto sin saber como,
estábamos amándonos. Tu piel en la mía.
Tu boca sedienta acariciando mi cuerpo.
Mi traje de baño tirado en la arena
y el tuyo... se lo habìa robado el mar.
No me arrepiento
de aquel dulce momento.
Cada vez que miro el atardecer
en él te veo.
Y ansío tu regreso
como cada verano,
Como aquella tarde mágica
de diciembre.
Última edición:
:: Me divierte contestar en verso, gracias amigo Victor.
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:: Nunca me habian dado esa opinión, pero bueno. Y eso que no haz leído los de "solo para adultos" ::