nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Hoy me he sentado a mirarte
mientras tú, mi amor dormías
y en tus sueños me he metido
oyendo unas dulces melodías.
Te susurro al oído
y aún soñando en voz alta decías,
eres para mi, mi cielo,
mi amor, mis penas y alegrías.
Despertándote con mis caricias y besos
un amanecer nuevo venía,
nuestros cuerpos acurrucados
uno del otro sed tenían.
En el lecho entre sábanas
de nuestro amor gozábamos,
entre sueños y sin palabras
los dos nos amábamos.
Última edición:
::