jeansebastian
Poeta recién llegado
Cuando vi tu mirada por primera vez, quise escribir versos en el cielo, enredando en cada nube besos hasta entonces atrapados.
Con ansias de que salgas y coincida la lluvia en acompañarte, me dispongo a disfrazar esta locura que me incita a conquistarte.
Quiero invitar a la ternura a que comamos de esa duda tan inmensa, que improvisa frases tristes y me impide atracar en tu mirada.
Estoy cansado de este viaje a la demencia que empezó cuando te vi no verme, viaje a la locura, contigo o sin ti, da lo mismo es igual, pero perderte me condena a volar sin tener alas.
Le regale una rosa sin espinas a tu cabello, pero nunca valoraste mis esfuerzos, mis manos sangrantes me reclaman mientras tú, tan alquimista como siempre.
De vuelta a tu cabello la ignorancia de que es lo que sientes me encierra en el ataúd de la duda, y el cadáver de la rima juega a ser juez del desenfreno de escribirte.
Hago malabares en silencio, intento conquistarte desde lejos, un te amo, se me escapa de la mente, en lo clandestino de un suspiro todos notan que te extraño.
Mi prudencia ha sido despojada de la cordura, tu locura es mi condena a ser por siempre un loco más, tu olvido escupió hacia arriba por orgullo y el tiempo como siempre hizo como quiso
El reloj mato momentos, mis errores sentimientos, tu partida me ha causado sufrimiento, de este viaje tan demente solo me quedo el remordimiento.
Autor: Jean S. Ayala O.
13/04/2012.
3:50 PM.
Con ansias de que salgas y coincida la lluvia en acompañarte, me dispongo a disfrazar esta locura que me incita a conquistarte.
Quiero invitar a la ternura a que comamos de esa duda tan inmensa, que improvisa frases tristes y me impide atracar en tu mirada.
Estoy cansado de este viaje a la demencia que empezó cuando te vi no verme, viaje a la locura, contigo o sin ti, da lo mismo es igual, pero perderte me condena a volar sin tener alas.
Le regale una rosa sin espinas a tu cabello, pero nunca valoraste mis esfuerzos, mis manos sangrantes me reclaman mientras tú, tan alquimista como siempre.
De vuelta a tu cabello la ignorancia de que es lo que sientes me encierra en el ataúd de la duda, y el cadáver de la rima juega a ser juez del desenfreno de escribirte.
Hago malabares en silencio, intento conquistarte desde lejos, un te amo, se me escapa de la mente, en lo clandestino de un suspiro todos notan que te extraño.
Mi prudencia ha sido despojada de la cordura, tu locura es mi condena a ser por siempre un loco más, tu olvido escupió hacia arriba por orgullo y el tiempo como siempre hizo como quiso
El reloj mato momentos, mis errores sentimientos, tu partida me ha causado sufrimiento, de este viaje tan demente solo me quedo el remordimiento.
Autor: Jean S. Ayala O.
13/04/2012.
3:50 PM.