POETACANARIO·"
Poeta asiduo al portal
La oscuridad clandestina llega siempre a mi morada,
la oscuridad del sueño convertido en pesadilla,
la oscuridad del destino reboza mi calma.
Las tinieblas llegan paso a paso con el ritmo de mis dudas,
de pesares callados por el cielo incompleto ,
porque el paraiso tiene fecha caduca
y el siniestro mefistófeles reveindica mi deuda.
La oscuridad del silencio destrona mis oidos,
la oscuridad del camino que sin mis lentes no distingo,
la oscuridad maldita que embriaga al pensamiento.
Las tinieblas han llegado y tomado mi causa
saben mi historia y atacan mi alma,
el dolor invade mi cuerpo cansado
y la claridad se desvanece con el silencio roto.
Maldigo al cielo por tenerme alejado
necesito sentirme a tu lado
Maldigo por qué no quieres tenerme,
porque querría ser tu espíritu celeste.
La oscuridad me tiene,
ya soy suyo y ando hundido en sus fauces
pero algo tengo que reluce,
algo que no podrás quitarme,
algo tan brillante y hermoso
que ni el peor de los infiernos podría arrebatarme.
Tengo el amor de mis letras, tengo el sabor de los versos,
tengo el papel que deshace tus malignas alegorías
y si quieres te cedo mi cuerpo y mi vagabunda alma
pero las letras talladas en mi corazón,
déjame dejarlas en este rincón.
la oscuridad del sueño convertido en pesadilla,
la oscuridad del destino reboza mi calma.
Las tinieblas llegan paso a paso con el ritmo de mis dudas,
de pesares callados por el cielo incompleto ,
porque el paraiso tiene fecha caduca
y el siniestro mefistófeles reveindica mi deuda.
La oscuridad del silencio destrona mis oidos,
la oscuridad del camino que sin mis lentes no distingo,
la oscuridad maldita que embriaga al pensamiento.
Las tinieblas han llegado y tomado mi causa
saben mi historia y atacan mi alma,
el dolor invade mi cuerpo cansado
y la claridad se desvanece con el silencio roto.
Maldigo al cielo por tenerme alejado
necesito sentirme a tu lado
Maldigo por qué no quieres tenerme,
porque querría ser tu espíritu celeste.
La oscuridad me tiene,
ya soy suyo y ando hundido en sus fauces
pero algo tengo que reluce,
algo que no podrás quitarme,
algo tan brillante y hermoso
que ni el peor de los infiernos podría arrebatarme.
Tengo el amor de mis letras, tengo el sabor de los versos,
tengo el papel que deshace tus malignas alegorías
y si quieres te cedo mi cuerpo y mi vagabunda alma
pero las letras talladas en mi corazón,
déjame dejarlas en este rincón.