Es evidente que hay un asesino entre nosotros... Todos sabíamos que Julián padecía seriamente del corazón, y que además era muy impresionable. Bastaba con sustituir sus pastillas de nitroglicerina por placebo, esperar el momento adecuado, y actuar... era muy fácil... ¡La muerte de Julián fue un asesinato! Analicemos entonces... Tú, Luis, eres farmacéutico. Además tenías acceso al botiquín... Era muy sencillo para tí dar el cambiazo. En cuanto a tí, Aurora, tu dormitorio está justo al lado del de Julián... Además, ambos cuartos están comunicados por una puerta que, a veces, ambos conveníais en no cerrar. Podías "actuar" muy facilmente. Por último tú, Juan, estuviste desaparecido todo el día... ¿No decís nada? Está bien, os desclavaré las dagas del pecho para que os sintáis más cómodos...
xxx
Churrete
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