MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Mientras tu boca, repetía, María…
tus manos ya me perseguían.
Y alcancé la libertad,
entre sábanas perdida
y tu piel al despertar,
con la mía se batía,
cuando tu boca, repetía, María…
tus manos ya me perseguían.
Y alcanzó mi libertad,
la fragancia de una Rosa,
tu fuente de cristal,
el rocío de tus hojas.
Y si no fuera, por tus ojos,
¿qué haría?...
Seguro que naufragaría.
Y alcancé mi libertad,
en las pupilas de tus ojos.
tus manos ya me perseguían.
Y alcancé la libertad,
entre sábanas perdida
y tu piel al despertar,
con la mía se batía,
cuando tu boca, repetía, María…
tus manos ya me perseguían.
Y alcanzó mi libertad,
la fragancia de una Rosa,
tu fuente de cristal,
el rocío de tus hojas.
Y si no fuera, por tus ojos,
¿qué haría?...
Seguro que naufragaría.
Y alcancé mi libertad,
en las pupilas de tus ojos.
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