Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
He visto florecer los duraznos
en el crepúsculo de tus manos,
mojarme más de mil noches
junto al rocío nuevo de tallos tiernos
y he sentido el calor de tus caricias
en esas noches de ensueños.
He visto nacer a nuestro hijo,
temblar, tocando su piel tersa
y llorar junto a tí en la alegría
de ese fruto nacido de los dos.
He visto el cielo en tus ojos,
lo imposible en tus palabras ciertas,
la belleza inmaculada en tus labios
y la certeza de saberte mía.
Me pregunto, cuánto tiempo necesitas,
para saber cómo y de qué forma
te amo querida mía,
si hasta me duelen los huesos
y me hierve la sangre
de esta pasión por tí.
Hector Alberto Villarruel.
Última edición: