Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vi en tus ojos dibujado
el manual de instrucciones.
Cada aliento confirmaba
la destreza de mis labios,
lentamente ensamblando
a una sola anatomía
los deseos que surgían
acariciando el placer.
Momentos escondidos
tras el rostro de la Luna,
donde las cosas carecen
de nombres con sentido.
Donde el amor es el precio
que tasa roce y tributo,
negociando beso a beso
el valor de nuestra piel.
Y vivir así
en la tortura de tus manos.
Inventando el aleteo
de fragancias prohibidas,
aprendiendo en tus suspiros
a beber la medida
donde abandonas el juicio
y me regalas tu ser.
el manual de instrucciones.
Cada aliento confirmaba
la destreza de mis labios,
lentamente ensamblando
a una sola anatomía
los deseos que surgían
acariciando el placer.
Momentos escondidos
tras el rostro de la Luna,
donde las cosas carecen
de nombres con sentido.
Donde el amor es el precio
que tasa roce y tributo,
negociando beso a beso
el valor de nuestra piel.
Y vivir así
en la tortura de tus manos.
Inventando el aleteo
de fragancias prohibidas,
aprendiendo en tus suspiros
a beber la medida
donde abandonas el juicio
y me regalas tu ser.
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