Roque Meryn
Poeta que considera el portal su segunda casa
Purifícame hasta la última parte de mis ganas,
que muy dentro de ellas un beso surgirá.
Busca la tersura de unos labios
y cuando los tengas obsérvalos,
detalla y narra cada parte de su configuración en papel
y conduce la emoción que te produjo a tu núcleo.
No olvides que el tiempo se encarga de recordar todo,
llévalo en tus manos y deposítalo donde tu horizonte
sea viable por tus mañanas de primavera.
Purifícame hasta la última parte de mis deseos,
que tras el suspiro de tus atardeceres,
llegarán en conjunto aquellos segundos que apostaste
entre el conocerme y marcharte
y, ¿ qué crees?
Apostaste por marcharte, ¡vaya que me sorprendió!
Cuando lo hiciste con mi compañía en aquella calle larga
que dio la bienvenida a mis pasos al llegar a tu demarcación.
Purifícame hasta la última parte de mis manos,
porque serán las encargadas de llevar la copa de vino
al pie de tu diván ya detallado,
ya que la noche será la anfitriona de lo esperado,
al banquete de tu desvestimiento sensual.
¿Preparada? Que voy con mi atuendo de manta blanca
para venerarte como una Diosa.
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