Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
Por las tardes me entrego
a mi terrible adicción,
esa que deja intacto el cuerpo
pero que destruye el alma.
Soy adicta a la melancolía,
tengo una perpetua necesidad
de pensar en lo que fue y no volverá,
en lo que espero, pero no ha sido.
Y sobretodo... a recordar.
Abandonada a mis pensamientos
no puedo negar que te amo,
si en mi mente esta tu nombre y
tú estas en mi corazón.
En mis noches de azoramiento,
cuando me siento perdida,
me aferro al amor que en mí despertaste,
ese que me pediste enterrara,
pero que bajo las capas de olvido floreció.
Se hizo fuerte alimentado por las lágrimas
que lloro cuando me entrego a mi adicción.