poetakabik
Poeta veterano en el portal
Las manos obran el arte
de desojar margaritas,
y cuando ya están marchitas
las olvidamos aparte.
Asesinamos el aire
bebiéndonos su alimento,
en un inútil intento
buscando siempre el desaire,
para volver loco al viento.
Nuestros ojos son testigos
de nuestros propios errores,
dejando los sinsabores
para nuestros enemigos,
y andamos como mendigos
olvidando los colores,
esos matices ¡Amigos!
de condesas y de loores,
fresco manto de las flores
que nacen en los jardines,
con retoños, con amores,
enredados en jazmines.
de desojar margaritas,
y cuando ya están marchitas
las olvidamos aparte.
Asesinamos el aire
bebiéndonos su alimento,
en un inútil intento
buscando siempre el desaire,
para volver loco al viento.
Nuestros ojos son testigos
de nuestros propios errores,
dejando los sinsabores
para nuestros enemigos,
y andamos como mendigos
olvidando los colores,
esos matices ¡Amigos!
de condesas y de loores,
fresco manto de las flores
que nacen en los jardines,
con retoños, con amores,
enredados en jazmines.
::
::