yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amar desde afuera,
con los dedos en la puerta
y despeinado en la penumbra;
amar bajo tus ventanas,
con los pies en el lodo
y la mirada en tu cielo,
fastidiando gorriones vespertinos
y alumbrando cigarras
cuando tu noche se cierne sobre mi.
Amar desde que amanece,
cuando tu frío descobija los sueños
que te invente,
amar desde mi ignorancia
por tu piel y por tu pez;
amar aunque caiga el mundo
rodando ante tus pies,
amar la sombra de tus girasoles
deslumbrando mis cenizas,
ahuyentando la prudencia.
Amar desde mi trinchera,
donde nada soy de lo que eres,
donde nada tengo de lo que das;
amar,
amar. Morir en paz.
con los dedos en la puerta
y despeinado en la penumbra;
amar bajo tus ventanas,
con los pies en el lodo
y la mirada en tu cielo,
fastidiando gorriones vespertinos
y alumbrando cigarras
cuando tu noche se cierne sobre mi.
Amar desde que amanece,
cuando tu frío descobija los sueños
que te invente,
amar desde mi ignorancia
por tu piel y por tu pez;
amar aunque caiga el mundo
rodando ante tus pies,
amar la sombra de tus girasoles
deslumbrando mis cenizas,
ahuyentando la prudencia.
Amar desde mi trinchera,
donde nada soy de lo que eres,
donde nada tengo de lo que das;
amar,
amar. Morir en paz.