nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aunque mañana se empequeñezca el don de hoy,
capturaré de entre las alas del aíre tu esencia,
aquella que se entrelaza acoplándose en silencio
sobre el caudal sereno de mi pecho,
despertando el amor de súbito.
Andaré descalza por las calles de tus sueños
gritando a los cuatro vientos el instante
en el que tu boca sosegada se anclaba a la mía,
rasgando el tul de mis anhelos.
Aunque ya el tiempo no exista,
habiendo emigrado entre los
murmullos del horizonte,
arrancaré de sus raíces
el corazón que te sostiene,
para guardarlo por siempre
entre las blancas estrofas
de tu vida y la mía.
NUNA.