LINDA R .R
Poeta recién llegado
¡Alto!
Que no entren a mi casa
esas balas que están sonando;
¿O es que no entiende la guerra,
que hay niños que están soñando?
¿Porqué asustan a mis hijos?
¿Porqué los están dañando?
¿porqué les dañan el alma
que en ellos se está formando?
Ya han despertado mis hijos
y ahora están preguntando:
¿Mamá, quienes son esos hombres,
que afueran están disparando?
Yo los arropo de nuevo
y les contesto temblando:
No son disparos mis hijos,
son hombres que están celebrando;
que este es un nuevo día,
y aun están respirando.
Mis hijos inocentes,
creen lo que les estoy contando
y se acurrucan en sus lechos,
para seguir soñando,
mientras yo de miedo me orino,
y sigo a Dios rogando:
Que no entren a mi casa,
las balas que están sonando;
que no despierten mis hijos,
que mis hijos sigan soñando,
que afuera hay hombres contentos,
que aun siguen celebrando;
que este es un nuevo día,
y aun están respirando.
Que no entren a mi casa
esas balas que están sonando;
¿O es que no entiende la guerra,
que hay niños que están soñando?
¿Porqué asustan a mis hijos?
¿Porqué los están dañando?
¿porqué les dañan el alma
que en ellos se está formando?
Ya han despertado mis hijos
y ahora están preguntando:
¿Mamá, quienes son esos hombres,
que afueran están disparando?
Yo los arropo de nuevo
y les contesto temblando:
No son disparos mis hijos,
son hombres que están celebrando;
que este es un nuevo día,
y aun están respirando.
Mis hijos inocentes,
creen lo que les estoy contando
y se acurrucan en sus lechos,
para seguir soñando,
mientras yo de miedo me orino,
y sigo a Dios rogando:
Que no entren a mi casa,
las balas que están sonando;
que no despierten mis hijos,
que mis hijos sigan soñando,
que afuera hay hombres contentos,
que aun siguen celebrando;
que este es un nuevo día,
y aun están respirando.
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