angelfarrugia
Poeta recién llegado
Te escribo porque eres papel,
porque eres idea tinta y sublime,
porque desde mis letras te hago mujer,
y desde ti
eres capullo que se vuelve ave y se vuelve gloria.
Mientras tanto yo me vuelvo un depósito de tus descubrimientos
y un acervo de mis verdades y huellas.
Asímismo me vuelvo un derrumbe de congruencias
y una irreversible parte de tus propiedades.
Lo que no me gusta de esto
es que me estremezca la palabra variante
y que esa misma palabra sea tu tercer nombre,
y que cuando me doy cuenta de quién eres irreductiblemente
me doy cuenta de quién soy.
Lo sé,
somos expertos colocando espacios donde necesitamos cercanía.
Pero cómo hago si solo sé decir las cosas que conozco
y por ti ahora sé lo que ignoro.
Yo solo sé pensar en tus palabras y eventualmente
olvidarme de tu cuerpo,
-"Es que si solamente me tocaras el corazón" -
tendrías que sentir tu mano en tu pecho
porque todas las bondades que me destruyen
y los defectos me reviven están concatenándose
en tu sístole y en tu diástole.
Aún creo que hay un crepúsculo hecho para nosotros,
y que si tu boca que dice cosas distintas que las que dice la boca mía,
que es ésta boca tuya al final de los finales,
y que si admitimos al cielo como representante del embrujo
en donde nos volvemos beso y nos volvemos lengua,
entonces,
así sin más y de repente,
aunque no pueda dedicarte este poema y tal vez jamás lo leas,
no necesitaremos comprendernos para vivirnos y sabernos,
para pensarnos y querernos.
Porque para mí la gracia de que existas,
es suficiente.
Ángel Farrugia
porque eres idea tinta y sublime,
porque desde mis letras te hago mujer,
y desde ti
eres capullo que se vuelve ave y se vuelve gloria.
Mientras tanto yo me vuelvo un depósito de tus descubrimientos
y un acervo de mis verdades y huellas.
Asímismo me vuelvo un derrumbe de congruencias
y una irreversible parte de tus propiedades.
Lo que no me gusta de esto
es que me estremezca la palabra variante
y que esa misma palabra sea tu tercer nombre,
y que cuando me doy cuenta de quién eres irreductiblemente
me doy cuenta de quién soy.
Lo sé,
somos expertos colocando espacios donde necesitamos cercanía.
Pero cómo hago si solo sé decir las cosas que conozco
y por ti ahora sé lo que ignoro.
Yo solo sé pensar en tus palabras y eventualmente
olvidarme de tu cuerpo,
-"Es que si solamente me tocaras el corazón" -
tendrías que sentir tu mano en tu pecho
porque todas las bondades que me destruyen
y los defectos me reviven están concatenándose
en tu sístole y en tu diástole.
Aún creo que hay un crepúsculo hecho para nosotros,
y que si tu boca que dice cosas distintas que las que dice la boca mía,
que es ésta boca tuya al final de los finales,
y que si admitimos al cielo como representante del embrujo
en donde nos volvemos beso y nos volvemos lengua,
entonces,
así sin más y de repente,
aunque no pueda dedicarte este poema y tal vez jamás lo leas,
no necesitaremos comprendernos para vivirnos y sabernos,
para pensarnos y querernos.
Porque para mí la gracia de que existas,
es suficiente.
Ángel Farrugia
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