Querida Marta, la poesía provenzal es casi tan antigua como las lenguas romances, pero su preceptiva es posterior a Dante y quizás coetánea de Petrarca, quien en su Canzionere fue creador o auspiciador de formas que han quedado fijadas para siempre, como el soneto, la canción o el madrigal. Los preceptos poéticos provenzales se crearon en Tolosa (la actual Toulouse) y llevan por nombre 'Las Leys d'amors' que fue encargada por un tal 'Consistorio del gay saber' a Guillem Moliner en 1323 y redactada entre 1323 y 1355. La misión de esta gramática, poética y estilística era la de servir de criterios objetivos para valorar los poemas de los numerosisimos certámenes, justas poéticas o juegos florales donde el objetivo era ganar la 'flor' o la 'joya' del certamen, es decir, los premios en especie o en metálico, amén del galardón. La particularidad de estos juegos florales era que el jurado, formado por poetas, daba a conocer su veredicto a través de los 'vejámenes', es decir, las críticas a los distintos participantes. Estas críticas, al menos en el reino de Valencia en los siglos posteriores, devinieron críticas feroces y jocosas, muy celebradas por los seguidores de las justas. La poesía provenzal y la literatura medieval catalana tienen tantos puntos de contacto (El poeta Arnaut Daniel, inventor de la sextina, trabajó como juglar en la corte de Pedro II) que, sinceramente, no sé donde termina lo provenzal y donde empieza lo catalán. La interacción es total. Volviendo a las Leys d'amors y las formas poéticas que allí pueden leerse, sobre ser precursoras de las formas italianas son en sí mismas diferentes. He visto a poetas de otros foros utilizarlas (Luis Estoico, por ejemplo, que es un gran poeta), pero sus estructuras no suelen estar organizadas en un cuerpo formal que les dé nombre y distinga sus características, al menos entre los preceptistas que yo conozco. Las estructuras que manejan eneasílabos y pentasílabos son muy comunes. Se encuentran también en la poesía de Ausiàs March, el gran poeta del S. XV, que tanto influyó en la lírica de Boscán, Cetina o el mismo Gil Polo, que basándose en estas formas tradicionales creó esta estructura que puede leerse por primera vez en su 'Diana Enamorada', novela pastoril continuación de las de Montemayor y Alonso Pérez , publicada por primera vez en Valencia, en la imprenta de Mey en 1564. Tú manejas la estrofa con maestría, haciendo que los pentasílabos parezcan una suave escalera de caracol. Te mando un saludo muy cordial y un abrazo sincero. Luis