Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
No te pares en sólo una letra
que mi cuerpo es todo abecedario,
no deseches las “bes” y las zetas
aunque sea la ge, gancho incendiario.
Que la lira de mi pecho suena
en arpegio de dulce latido
al afinar celoso sus cuerdas
con diapasón de algún suspiro.
El piano es universo de teclas
que en escala de sol arranca
en compás de negra corchea
las claves que ahogan el alma.
Mas si conjugas con arte el espacio
uniendo todos los puntos cardinales,
con mi nombre sellando tus labios
seré sinfonía que tu batuta enlace.
Adagio armónico en preludio
del pentagrama de nuestra vida
“in crescendo” este diluvio
al que no quiero poner sordina.
Que la madrugada es aquelarre
donde calcino este claro de luna
y la orquesta de tus dedos arde
en una eterna tocata y fuga.
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